¡Por fin has dado el paso! Has sentido la adrenalina de deslizarte por la nieve, ya no quieres proseguir alquilando aparato utilizado y has decidido que es hora de tener tu propia compañera de aventuras. Pero entras en una tienda (o en una página) y ves cientos de formas, colores, medidas y términos especialistas como camber, rocker o twin tip.